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Dos cartas a China[1]

 

 

22 de agosto y 1º de septiembre de 1930

 

 

22 de agosto de 1930

 

 

 

Estimado camarada “N”:

 

1. [En este parágrafo se corrige un error geográfico que aparece en La cuestión china después del Sexto Congreso, donde Cantón aparecía como una ciudad de Kiangsu. Este fue corregido en la traducción china del ensayo, de manera que es innecesario traducir este parágrafo de la carta. (Nota del traductor chino.)]

2. Hoy recibí, por fin, una copia de la carta del ca­marada Chen Tu-siu del 10 de diciembre de 1929.[2] Creo que esta carta es un documento excelente. Res­ponde con posiciones claras y correctas a todos los pro­blemas importantes; en particular, respecto de la cuestión de la dictadura democrática, la posición del camarada Tu-siu es absolutamente correcta. Cuando me es­cribió para explicarme por qué no podían unificarse con Chen Tu-siu, me dijo que él aparentemente seguía apo­yando la posición de la “dictadura democrática”. Creo que esta cuestión es decisiva, porque toda Posición que no sea la de dictadura proletaria que dirige a los campe­sinos pobres equivale a la de dictadura democrática, que en realidad no es sino una nueva política kuomin­tanguista. ¡Aquí no puede haber concesiones! Pero de la carta del 10 de diciembre surge claramente que la posición del camarada Chen es correcta. Siendo así, ¿cómo explicar y defender su posición? ¿En qué otras cuestiones difieren ustedes? Creo que en ninguna, sal­vo que hayan surgido dificultades imprevistas ¿Cómo ponernos de acuerdo sobre el problema de la asamblea nacional? ¿Qué papel desempeñaría un sistema parla­mentario en China? En todos los problemas fundamen­tales estamos totalmente de acuerdo. En Cuanto a los imprevistos o más complejos, se trata en algunos casos de cuestiones académicas, en otros de problemas tácticos. Las respuestas surgirán a medida que se desa­rrollan los acontecimientos. Ahora debo decirle con franqueza que, en mi opinión, sus posiciones respecto de la asamblea nacional y el sistema parlamentario no son válidas. Es cierto que Wo-men-ti hua dice que esto es kautskismo,[3] pero sin el menor fundamento.

¿Cómo podemos ignorar a un revolucionario desta­cado como Chen Tu-siu, que rompe formalmente con el partido, luego es expulsado del mismo y anuncia por fin que está en un cien por ciento de acuerdo con la Oposi­ción? ¿Acaso hay muchos militantes en el Partido Comunista con la experiencia de Chen Tu-siu? Cometió muchos errores en el pasado, pero es consciente de ellos. Tener conciencia de los propios errores del pasa­do es muy importante para los revolucionarios y diri­gentes. ¡Tenemos muchos jóvenes en la Oposición que pueden y deben aprender del camarada Chen Tu-siu!

3. Usted ataca al grupo Wo-men-ti hua por su erró­nea caracterización de la situación política general de China y por negar la utilidad de las consignas de lucha por la democracia. Recibí una extensa carta de ellos y parece que las diferencias de principio que usted men­ciona han quedado superadas en su totalidad. Dijo us­ted que ellos habían modificado el temario de la confe­rencia. Si es así, lo hicieron de manera positiva y, lo que es más, acercándose a nosotros. Usted los ataca porque emplean métodos turbios (por ejemplo, sacar a colación viejas polémicas y revisar el temario). Este problema, naturalmente, tiene un significado intrínseco, pero si ellos creen que hay errores y todos están de acuerdo en modificar el temario, no es un crimen tan terrible. ¿Acaso no es un hecho que esta revisión se efectúa con espíritu marxista? Los otras tres cuestiones que usted planteó (la más importante es la de si debemos trabajar dentro o fuera del partido) no son, en verdad, proble­mas de principio, porque no existe una sola sección de la Oposición que haya asumido la misión de crear un se­gundo partido. Tenemos que seguir considerándonos fracciones del partido. Debemos, naturalmente, seguir captando nuevos militantes para las filas del Partido Comunista, es decir, para la Oposición. Sólo la militancia nos permitirá alcanzar la combinación acertada de trabajo interno y externo. Pase lo que pase, nuestro tra­bajo fuera del partido ha de tener el siguiente carácter: los camaradas del partido nos deben ver como amigos, no como enemigos. Echemos una mirada a la experien­cia europea. Allí, la Oposición francesa y la alemana se acercaron recientemente al partido, sin que haya dismi­nuido en un ápice la lucha entre éste y la Oposición. Esta estrategia ya ha logrado los mejores resultados en Francia y los está logrando rápidamente en Alemania.

4. El último número de Biulleten Opozitsi dedicó mucho espacio al problema chino. Es lamentable que hasta el momento usted no nos haya enviado materiales concernientes al movimiento campesino (soviético) chi­no, que nos permitan elaborar una posición correcta. Es muy importante que recabemos toda la información e investiguemos cuidadosamente todos los hechos; de lo contrario, corremos el riesgo de perder la oportunidad de influir sobre la situación.

¿Existe todavía la posibilidad de que la guerra cam­pesina confluya con la movilización obrera? Es una pre­gunta sumamente importante. En teoría, no está des­cartada la posibilidad de obtener éxitos en la clandesti­nidad. Eso significa que, bajo la influencia de la insurrección campesina, la revolución urbana puede entrar en ascenso y avanzar rápidamente. Si eso Ocurre, la in­surrección campesina adquiere un nuevo significado objetivo. Nuestra misión fundamental es, naturalmen­te, elevar el nivel de la insurrección campesina común y, a la vez, convertirnos en parte de ella. Además, de­bemos explicar a los obreros cuál es el verdadero carác­ter de las insurrecciones campesinas y qué puede lo­grarse con ellas en el futuro y encontrar la manera de lograr que estas insurrecciones eleven la moral de los obreros. Al mismo tiempo, tenemos que hacer público nuestro apoyo a las reivindicaciones y programas de los insurrectos, mientras combatimos los rumores, las ca­lumnias y la represión de los terratenientes, funciona­rios y burgueses. Sobre estas bases, y únicamente so­bre ellas, podremos desenmascarar los ardides de las organizaciones de la Comintern. Ellos dicen que en Chi­na se han instaurado “regímenes soviéticos”... ¡sin dictadura del proletariado! Se llegó a tal situación que los obreros se niegan a participar en la movilización. Espero que la “Internacional” [Oposición de Izquierda Internacional] emita pronto un manifiesto que informe al respecto a los militantes del Partido Comunista Chino.

5. Me parece oportuno enviarle un ejemplar de La revolución permanente. Lo recibirá pronto.

6. Temo que la dirección de Chen Tu-siu que poseo no sirve. Por favor, déle mis saludos y dígale que su carta del 10 de diciembre próximo pasado me dio una gran alegría. Tengo la firme esperanza de que podamos trabajar juntos en el futuro.

 

Un cálido apretón de manos,

 

Trotsky

 

 

1º de septiembre de 1930

 

 

 

Estimados camaradas:

 

Recibí su carta del 27 de julio (de la Shi-yue she). Responderé muy brevemente porque en este momento la Oposición de Izquierda Internacional está por publi­car un manifiesto especial dedicado al análisis de la actual situación china. De manera que me limitaré a repetir lo que escribí a los demás grupos.

1. Es norma de la Oposición Internacional no tomar partido por ningún grupo de la Oposición de Izquierda china, en contra de cualquier otro. La razón: no hay nada en nuestros materiales que permita suponer la existencia de diferencias tan importantes como para obligar a mantener la desunión.

2. A la luz de lo anterior, ningún grupo de la Oposi­ción de Izquierda china puede arrogarse el carácter de único representante de la Oposición de Izquierda Inter­nacional ni atacar a los demás grupos.

3. Lo propio es válido para el grupo del camarada Chen Tu-siu. Hace no mucho tiempo recibí la carta abierta del camarada Chen, fechada el 10 de diciembre de 1929, traducida al inglés. Allí el camarada Chen manifiesta, sobre los problemas fundamentales, posi­ciones que coinciden en un todo con nuestra posición general. De manera que no comprendo por qué algunos de nuestros camaradas chinos siguen calificando de “derechista” al grupo del camarada Chen. Al mismo tiempo, ningún otro grupo nos hizo llegar pruebas documentales que sustenten la acusación.

4. Es por eso que creemos necesario que estos cuatro grupos se unifiquen públicamente, con sinceri­dad, apoyándose en los principios comunes.[4] Hace poco, la Oposición Internacional les aconsejó respecto de los puntos fundamentales que el comité de elabora­ción de la plataforma debería incorporar al proyecto y de los métodos para organizar la unificación.

5. En cuanto a la cuestión de la asamblea nacional, ya la analicé en artículos anteriores. Me parece que algunos de nuestros camaradas chinos quieren “buscar la quinta pata al gato” en la polémica en torno a esta cuestión. Si nos peleamos entre nosotros alrededor de esta cuestión y sus problemas concomitantes (personal­mente, no creo que ocurra), esta polémica aflorará con toda seguridad durante la elaboración del proyecto de plataforma partidaria. La Oposición Internacional podrá evaluar el tenor de esta polémica sólo después de reci­bir análisis contrapuestos. Sin embargo, esperamos sinceramente que los análisis que recibamos no estén escritos en un espíritu contencioso; antes bien, que estén escritos de manera tal, que permitan a la Oposición de Izquierda china unificarse sobre la base de principios compartidos.

 

Saludos comunistas,

 

Trotsky

 

Posdata:

Envío dos copias de esta carta; mándenle una al camarada Chen Tu-siu, ya que no conozco su dirección.



[1] Dos cartas a China. Wu-Chan-che (Le Proletaire), Nº 4, 30 de octubre de 1930. Traducido del chino [al inglés] para este volumen [de la edición norteamericana] por Joseph T. Miller. Le Proletaire formaba parte del nombre de la publicación, quizás para facilitar su identificación por los lectores occiden­tales. Estaba escrito íntegramente en chino.

[2] Chen Tu-siu (1879-1942): uno de los fundadores del PC Chino, aplicó la política de la Comintern en la revolución china de 1925-1927. En diciembre de 1927 publicó una carta denunciando el papel que jugó ésta, al igual que el de Stalin y Bujarin, en la derrota de la revolución, y proclamándose solidario con la Oposición de Izquierda, a la que se unió al año siguiente. El régimen de Chiang Kai-shek lo mantuvo en la cárcel de 1932 a 1937. En la cárcel enfermó y abandonó la actividad política.

[3] Karl Kautsky (1864-1938): considerado el principal teórico marxista hasta la Primera Guerra Mundial, cuando abandonó la posición internacionalista y se opuso a la Revolución Rusa.

[4] Los cuatro grupos eran: Wo-men -ti hua (Nuestras Palabras), Shi- yue she (Sociedad de Octubre), Wu-chan-che she (Sociedad Proletaria) y Chantou she (Sociedad de Combate). El 1º de mayo de 1931 los cuatro grupos de la Oposición china se reunieron en una conferencia nacional en Shangai y votaron la unificación, con el nombre de “Oposición de Izquierda del Partido Comunista Chino”. Aprobaron una plataforma y un programa de acción, eligieron un Comité Ejecutivo Nacional y llamaron a su periódico Huo sing (Chispa). Sin embargo, poco después, la organización unificada sufrió una dura represión y numerosos arrestos a manos del gobierno de Chiang Kai-shek.



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