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Introducción al dossier de Cuadernos del CEIP Nº 3

La lucha por la liberación nacional en Indochina (Vietnam) de 1930 a 1945

Angi Kofman y Gabriela Liszt

Presentación 

El nombre de Indochina y del posterior Vietnam retrotrae en primer lugar a la gran derrota del imperialismo norteamericano en 1975 o a la llamada «primera guerra de Indochina» contra la recolonización francesa que culminó en 1954 con su derrota en Dien Bien Phu frente al ejército guerrillero de Ho Chi Minh. Este último ha sido considerado el liberador de Indochina. Sin embargo, es poco conocida para los historiadores, investigadores o militantes de izquierda de habla hispana, la historia previa a estos acontecimientos, y en particular la del rol del Partido Comunista Indochino, de Ho Chi Minh y de los trotskistas en ellos, ya que ha sido ocultada por décadas, tanto por las publicaciones burguesas como por el stalinismo. En este número de Cuadernos, publicamos una serie de artículos inéditos en español con el objetivo de brindar una primera visión sobre estos hechos.

 

La lucha incansable del pueblo indochino por su liberación nacional es en primer lugar una lucha contra el colonialismo francés. El punto culminante de esta resistencia, previo a la conocida «guerra de Indochina», es el que intentamos reflejar en este cuaderno. Durante 15 años, desde comienzos de los años ’30 hasta la insurrección del año ’45, las luchas de las masas indochinas comprendieron desde levantamientos campesinos, formación de sindicatos, huelgas obreras en el sur, organismos de tipo soviéticos, hasta una breve experiencia de armamento y poder obrero regional. La independencia nacional, las libertades democráticas y la tierra para el campesino son las reivindicaciones esenciales que motorizan el proceso revolucionario a lo largo de todo el período. Para permitir dos visiones generales de este proceso, publicamos un artículo del historiador trotskista Al Richardson (bajo el seudónimo de Stephenson), Stalinismo vs. Socialismo revolucionario en Vietnam y la Conferencia recientemente realizada por Ngo Van en la sede del CERMTRI (Francia), titulada Una guerra de cien años.

 

Las tres oleadas más importantes del período fueron:

1) El período 1930-31: Es el que se inaugura con la revuelta nacionalista de la guarnición de Yen Bay que termina en una masacre. Al influjo de la revolución china, proliferan las revueltas campesinas. El Partido Comunista Indochino se funda impulsando estos levantamientos en forma aislada (como parte de la política ultraizquierdista del «tercer período»). El imperialismo francés los acalla bombardeando directamente a las masas insurrectas. La relativa industrialización de la colonia, debido a las necesidades de la metrópoli imperialista, permite el surgimiento de la clase obrera y del movimiento obrero como tal. Estos hechos, junto a la tremenda opresión (y el régimen policíaco) ejercida durante años por Francia, son las bases para el surgimiento de la Oposición de Izquierda y para el rápido desarrollo de su influencia entre las masas urbanas de Indochina. Un sector de intelectuales nacionalistas indochinos en Francia (entre los que se encontraba Ta Thu Thau) y sectores del PCI, ven en la revuelta de Yen Bay la impotencia de la burguesía vietnamita para llevar adelante la lucha por la liberación nacional. Por otro lado, critican el fracaso de la Internacional Comunista para dirigir la lucha anticolonial. La ruptura con las concepciones nacionalistas y la adhesión a las tesis de la teoría de la revolución permanente que un año antes había escrito Trotsky en oposición a la política stalinista en China, se reflejan en varios artículos de La Vérité francesa, como el que publicamos en esta edición escrito por Ta Thu Thau: Yen Bay y lo que significa. La Declaración de los oposicionistas indochinos, también en esta selección, fue considerada el manifiesto de fundación de la Oposición indochina. Trotsky responde a esta declaración en el único artículo que dedica específicamente a Indochina, la Carta a los Oposicionistas indochinos cuestionando su caracterización del nacionalismo burgués y el rol de las consignas democráticas (especialmente la cuestión agraria) en la revolución proletaria. En 1931 los oposicionistas fundan el Ta Doi Lap (IV Internacional). En 1933 se funda, bajo la dirección de Ta Thu Thau, el grupo La Lutte, un frente único con el PCI que presenta candidaturas electorales y publica un periódico del mismo nombre1. Otro grupo formado por militantes oposicionistas que rompen con el PCI, llamado Octubre, luego continuará con el nombre de LCI. Ngo Van fue uno de sus dirigentes. Los dos grupos tenían importantes diferencias entre sí, especialmente con relación a las políticas de frente único.
2) El ascenso de los años ’36 y ’37 al influjo de las tomas de fábrica y la agitación obrera en Francia durante el período del Frente Popular tendrá como epicentro las huelgas obreras y los comités de acción impulsados por los trotskistas indochinos. La Lutte, los constitucionalistas burgueses, y otras organizaciones de menor importancia forman una Comisión ante la promesa del gobierno de realizar un Congreso Indochino donde serían expuestas y puestas a consideración las reivindicaciones populares. La Lutte, especialmente su ala trotskista, y también la LCI impulsan paralelamente la formación de Comités de Acción de base que se reproducen de a cientos en todo el sur vietnamita, por localidad, lugar de trabajo, de estudio2. Publican folletos con instrucciones para su formación; los hay legales, pero en su mayoría son ilegales. La importancia y profundidad del proceso puede medirse por la retirada de los constitucionalistas del movimiento y por la reacción del gobierno que los prohíbe. En 1937, se rompe el grupo La Lutte, cuando Ta Thu Thau publica en el periódico el artículo «Frente popular de la traición». El PCI termina de consolidar su giro hacia una mayor subordinación a la política del Kremlin, que comenzó en 1935 con el Pacto Stalin-Laval y siguió con el apoyo al frente popular francés.
Sobre este período publicamos, Balance y perspectivas de 1936, un artículo de la LCI que llama a la conformación de los Comités de acción de fábrica y denuncia las políticas de engaño de la burguesía indígena con relación al Congreso indochino. Extractos del libro Révolutionnaires Vietnamiens et pouvoir colonial en Indochine («Revolucionarios vietnamitas y poder colonial en Indochina») del historiador Daniel Hemery, ilustran las características y actividades de La Lutte y su importantísima influencia electoral, así como el proceso de formación de los comités, la oleada huelguística y la lucha de los trotskistas por la alianza obrera y campesina.
3) El tercer ascenso comienza abruptamente en el año ’45 con la derrota de Japón por los Aliados3 y el vacío de poder creado por su retirada, que desata la insurrección de masas que se levantan en toda la región. Los trotskistas, aunque debilitados por años de represión, tendrán una destacada participación en este ascenso. El Vietminh (el Partido Comunista encubierto) había adquirido una influencia creciente entre los campesinos desesperados por el hambre4 y la doble dominación de los años de la guerra. La guerrilla impulsada por el stalinismo, que había ido ganando posiciones en las montañas del norte, toma el poder en Hanoi, estableciendo un gobierno provisional bajo la presidencia de Ho Chi Minh. Dos días después más de un millón de personas manifiestan en las calles de Saigón y comienzan a multiplicarse los comités populares. El Vietminh, desconociendo estos comités, instaura un gobierno de colaboración de clases (incorporando partidos burgueses a pesar de su escasa influencia en la región), que deja intacto los principales resortes del aparato estatal. Pero las tropas del Kuomintang ocupan el norte en septiembre y las británicas entran a Saigón con el objeto de reestablecer la vieja administración francesa, actuando según lo pactado por Stalin, Roosevelt y Churchill en el acuerdo de Teherán de 1943 y reafirmado luego en Postdam en julio de 19455. Mientras que los japoneses aún no terminan de retirarse (por pedido de los Aliados), las tropas inglesas hacen de avanzada para la reconquista francesa de Indochina (ya que Francia estaba muy debilitada por la guerra). Ho Chi Minh negocia con los Aliados la reentrada de tropas francesas en el norte para lograr la retirada del ejercito Chino (que fue completa en marzo de 1946) y una semiautonomía como parte de una Federación Francesa. En Cochinchina, negocia una tregua con los franceses y ordena el desarme de toda organización que no pertenezca al gobierno. Saigón se levanta contra la invasión imperialista y, bajo el impulso de los trotskistas, comités populares y milicias obreras reclaman armas al Vietminh. Los campesinos intentan expropiar a los terratenientes. Los trotskistas llaman a luchar por la liberación nacional y por un gobierno obrero y popular. Pero el Vietmnih aborta el desarrollo de los organismos soviéticos en pos de la alianza con los nacionalistas burgueses, impide las expropiaciones en el campo, destruyendo la alianza obrera y campesina que habían comenzado a forjar los trotskistas, impide la resistencia armada, llama a las masas a lograr la independencia confiando en las negociaciones con el imperialismo «democrático» francés y los Aliados, abandona el poder y permite la reocupación francesa. Así, la heroica resistencia que duró varios días en las calles y suburbios de Saigón fue quebrada y el mismo «Ejército Popular» del Vietminh comienza una persecución feroz contra la vanguardia y los trotskistas que habían recobrado gran influencia sobre ésta. El stalinismo, a través del Vietminh es de esta forma el responsable del desvío y el retroceso del proceso revolucionario. El asesinato de los líderes trotskistas (que continuará hasta los años ’50), entre ellos Ta Thu Thau, y la liquidación de la vanguardia obrera organizada en los comités obreros, fue una decisión premeditada y planificada concientemente por los stalinistas, como política preventiva para evitar que el proceso revolucionario excediera los límites de la propiedad privada y arruinara su alianza con la burguesía nacional y los «imperialismos democráticos».
Para ilustrar este período, publicamos Al sur de Vietnam, escrito en 1948 por el grupo La Lutte y Algunas etapas de la revolución al sur de Vietnam, escrito en 1947 por Lu Sanh Hanh de la LCI. Finalmente, las tesis La situación en Vietnam, del mismo año y autor hacen un balance más general del proceso.
Esta etapa de Indochina es parte de los procesos que, habiendo comenzado antes de la Segunda Guerra Mundial, retroceden (pero sin una gran derrota) en sus inicios y estallan hacia finales de la guerra con una insurrección obrera y popular en la lucha por la liberación nacional. Lenin y Trotsky, que caracterizaron a las guerras mundiales como interimperialistas, llamaron a las masas de los países coloniales y semicoloniales a aprovechar los enfrentamientos entre los distintos bandos para desarrollar su lucha por la liberación nacional. Al final de la guerra, Asia y Africa se convirtieron en los centros de esta lucha. Junto al pueblo indochino, lucharon los indios, chinos, indonesios, birmanos, palestinos, argelinos, egipcios, etc. impulsados por la decadencia de sus metrópolis imperialistas francesas e inglesas y por la derrota japonesa.
La represión ejercida en Indochina por el imperialismo francés sobre el movimiento de masas y su vanguardia en la preguerra (incluso durante el gobierno del Frente Popular), su coexistencia y subordinación al imperialismo japonés en el período 1940-45, la acción conjunta entre Gran Bretaña y Francia junto al derrotado imperialismo japonés (con la ayuda del stalinismo) contra la insurrección de 1945, constituye uno de los grandes ejemplos, junto al proceso griego6, de la «mimetización» de los bandos imperialistas, «democráticos» y fascistas, frente a la revolución obrera y popular y especialmente en la lucha anticolonial. Estados Unidos, que aún contaba con la confianza de sectores de las masas en su discurso anticolonialista y prodemocrático, demostró su costado fascista en la represión directa al ascenso griego y con las bombas atómicas sobre las poblaciones de Japón, muy cerca geográfica y temporalmente de la insurrección indochina.

La insurrección de agosto del ’45 se produce mientras las potencias aliadas junto a Stalin, se encontraban abocadas a consolidar la derrota del Eje, frenar y derrotar los procesos revolucionarios y dividirse el mundo en «esferas de influencia», especialmente Europa, a través de diversos pactos como el de Yalta (febrero de 1945) y Postdam precedidos, entre otros, por el pacto anglo-ruso y el franco-ruso. Las bombas atómicas, tiradas pocos días antes del retiro de Japón de Indochina, tuvieron el objetivo de consolidar la rendición japonesa (especialmente de su pueblo), los avances de EEUU en el Pacífico y de advertir a la URSS sobre posibles rupturas de lo pactado. En Europa, los pactos implicaron la derrota de los procesos revolucionarios de Francia, Italia y Grecia, gracias a la traición abierta de los Partidos Comunistas. Estas derrotas implicaron el aislamiento de las luchas anticoloniales con relación al movimiento de masas de las metrópolis imperialistas, en uno de los momentos más favorables de la historia para la unidad internacionalista revolucionaria.

Indochina es una de las tantas demostraciones históricas que, a partir de la etapa imperialista abierta en 1914, las tareas nacionales estructurales en las colonias o semicolonias (la independencia y la cuestión agraria) no pueden ser resueltas por los nacionalismos burgueses (incluidas sus alas izquierdas) dada su estrecha ligazón con una u otra potencia imperialista. En los procesos anticoloniales, la burguesía nacional utilizó al movimiento de masas para presionar y obtener migajas de alguna de las potencias. En los casos en que la dirección quedó en manos de los partidos burgueses (la mayoría de las veces gracias a la política de colaboración de clases del stalinismo), la independencia que obtuvieron estos países significó, a lo sumo, su paso de colonias a semicolonias de las potencias imperialistas (es decir no una verdadera liberación nacional). En la India, por ejemplo, el Partido del Congreso dirigido por Nehru y Gandhi, después de años de encarnizadas luchas de obreros y campesinos, terminó negociando en 1947, una independencia con los ingleses que significó la división del pueblo en luchas religiosas y territoriales en India y Pakistán como semicolonias capitalistas, cuyas consecuencias son visibles hoy día.

Indochina también es uno de los más trágicos ejemplos de la política impulsada desde el Kremlin hacia todas sus secciones. La traición a la revolución china con el apoyo al Kuomintang en 1925-27, el giro ultraizquierdista del «tercer período», el nuevo giro en 1935 hacia los frentes populares que implicó el apoyo al Frente Popular de León Blum y por lo tanto al verdugo del pueblo indochino, el imperialismo francés, el apoyo a las potencias del Eje durante el pacto germano-soviético y el posterior apoyo a los imperialismos «democráticos» luego de la ruptura del pacto, todos estos giros fueron seguidos por el stalinismo local (aunque a veces con retraso7), especialmente por uno de sus fundadores: Ho Chi Minh. Este último, desde China, jugó un rol clave en la subordinación del PCI al Kremlin, no sólo criticando el frente único que los comunistas indochinos habían sostenido con los trotskistas8 sino, como se ve en una de las Cartas que publicamos, tildándolos a éstos de fascistas, pro-japoneses (en la guerra chino-japonesa) y llamando a exterminarlos «políticamente».
Bajo el llamado a pertenecer a la «Unión francesa» como una astucia para «ganar tiempo, economizar fuerzas, evitar el derrame demasiado abundante de sangre»9, la traición del PCI y Ho Chi Minh en la insurrección del 45 implicó que la resistencia contra la reocupación francesa retrocediera a una guerra de guerrillas en el campo, extendiéndose por ocho años, con su secuela de muertos y destrucción de fuerzas productivas. Recién en 1954 Indochina logra su independencia10, sólo momentáneamente ya que en breve deberá retomar la lucha contra otro imperialismo con gran ingerencia en la región: EEUU. La estrategia stalinista de colaboración de clases exigió entonces de las masas más de 30 años de lucha y sacrificios suplementarios para poder obtener la independencia nacional, y ésta sólo pudo ser lograda en la medida que el Partido Comunista se vio obligado a avanzar en las expropiaciones y en la destrucción del estado burgués que antes se había negado a realizar. Las condiciones en que realizó estas tareas dieron lugar a un estado obrero pero terriblemente burocratizado.

Por el contrario, el importante rol jugado por los trotskistas en este proceso revolucionario tuvo como basamento las lecciones extraídas por Trotsky del fracaso al que llevó la estrategia stalinista a la revolución china de 1925-27 y su formulación de la teoría de la revolución permanente para los países semicoloniales11. Junto a Ceilán y Bolivia, serán unos de los pocos grupos trotskistas que llegarán a tener influencia en sectores de masas. En el caso indochino, mantendrán parte de esta influencia en el momento de mayor prestigio del stalinismo12.
Haciendo trabajo clandestino, pero también aprovechando todo resquicio de legalidad, los trotskistas enfrentaron juicios, cárcel, torturas, deportación y asesinatos, en manos del imperialismo francés, japonés, inglés y del stalinismo. Su actuación se destaca por el heroísmo y la persistencia para buscar vías hacia el movimiento de masas, lo que les permitió influir a importantes sectores de la vanguardia, sobre todo obrera. Hemery describe el ingenio utilizado para hacer agitación en el campo, el rol de los propagandistas y de los militantes ilegales (en su mayoría ex presos políticos), la obtención de recursos y la edición de periódicos y folletos, en una situación de extrema miseria y represión. Define a La Lutte como un movimiento legal con influencia en las masas obreras de la ciudad y el campo y entre los jóvenes intelectuales y estudiantes. Ta Thu Thau se convirtió en líder indiscutido de este movimiento. Esta influencia llegó a su apogeo en la oleada huelguística de 1936-37, que se reflejó en el impacto electoral, la formación de los primeros sindicatos y en el impulso que los dos grupos dieron a los comités de acción. Ta Thu Thau apuesta a que el carácter transitorio de los comités, permitidos en sus inicios por el gobierno colonial, se transforme en permanente, es decir, en los organismos pre-soviéticos que terminaron siendo. Ya como grupo trotskista, La Lutte será felicitada por Trotsky por su triunfo electoral en Saigón en 1939, que con el 80% de los votos sobrepasaron con creces a los stalinistas. Mientras estos últimos comenzaban a construirse como ejército guerrillero en el campo (justificándose en la inmadurez del proletariado), el trotskismo influenciará sobre todo las ciudades del sur, la zona de mayor desarrollo industrial y de sectores de servicios, y desde allí se dirigirá al campo.
El constante impulso de la estrategia soviética por los trotskistas dejará una tradición que, sobreviviendo a los terribles años de la guerra, les permitió dirigir en la insurrección de 1945 los comités populares en la región de Saigón-Cholón y sus milicias armadas.
Los trotskistas levantaron bien alto, tanto en Indochina como en Francia13 las banderas del internacionalismo. Como gran ejemplo de esta actividad, se destaca la formación de comités que agrupaban a los trabajadores vietnamitas en Francia14 que luchaban contra el chauvinismo colonialista francés, pero también contra el nacionalismo burgués indochino (que en algunos casos se terminaba aliando con los nazis) y contra los socialistas y comunistas que, amparándose en la lucha contra el fascismo, hacían de cobertura a la desacreditada burguesía imperialista francesa e impedían distinguir entre aliados y enemigos en la lucha por la liberación nacional. Estos comités se llegaron a reunir en un Congreso para elegir un Comité representativo provisorio con delegados entre los trabajadores de los campos y de los soldados entre el 15 y el 17 de diciembre de 1944.
Junto a la reivindicación del rol jugado por los grupos trotskistas, creemos que es necesario profundizar en las debilidades que indudablemente les aquejaron. Muy controvertido es el carácter político del frente único sostenido por La Lutte con el Partido Comunista indochino, frente que se perpetuó desde 1933 a 1937, años de grandes acontecimientos en la arena mundial y particularmente en la Francia imperial (ascenso del nazismo, pacto Stalin-Laval, frentes populares en España y Francia, juicios de Moscú). Esta será una de las razones centrales de la ruptura entre los grupos. Como primera impresión, podemos decir que el sostenimiento de este frente que publicaba un periódico común, podía ser correcto tácticamente en lo electoral (ya que levantaba la independencia de clase y candidaturas obreras) pero incorrecto desde el punto de vista estratégico, ya que al no delimitarse claramente del stalinismo mediante publicaciones u otros métodos que plantearan una política independiente (nacional e internacionalmente), estaban impedidos de derrotar la política de conciliación de clases hacia la cual comenzaron a girar los stalinistas locales en 1935. Otro punto controversial es la política sostenida por La Lutte frente al Vietminh en la insurrección de 1945. Sin embargo, creemos que para poder sacar conclusiones acabadas sobre estos hechos es necesaria una investigación mucho más exhaustiva que excede los objetivos de esta compilación.

Esta primera presentación, lejos de una visión acabada, pretende servir como base de una investigación más profunda que sea parte de una historia de la IV que concentre en habla hispana sus Conferencias, Congresos, rupturas y la historia de sus secciones, un proyecto del CEIP LT para futuras publicaciones.
Los artículos publicados no implican una reivindicación de su contenido. En el caso indochino en particular intentamos reflejar las posiciones de los dos grupos que, como ya dijimos, sostenían importantes diferencias entre sí.
Los materiales seleccionados pertenecen a los centros de investigación trotskistas Revolutionary History y de su director, Al Richardson; al Institut Leon Trotsky dirigido por Pierre Broué, al C.E.R.M.T.R.I. dirigido por Jean-Jacques Marie y a Ngo Van, quien ha sido actor directo y dirigente de uno de los grupos indochinos. Hemos contado para la elaboración de esta compilación con la colaboración de Alejandra Ríos (miembro del CEIP en el Comité editorial de Revolutionary History) de Inglaterra, Jean Baptiste Malakoff y Alejandra Dupont de Francia. Las traducciones del inglés y del francés han sido realizadas por Rossana Cortez, Sol Dorin, Perla Paz y Pedro Bonanno. Las notas al pie fueron realizadas por esta edición salvo los casos en que consta que es nota del original (del autor o del anterior editor).

Al final de esta compilación publicamos una entrevista que realizamos recientemente a Ngo Van en París. Ngo Van ha publicado dos libros, titulados En el país de la campana hendida («Au pays de la Cloche fêlée ») y Vietnam 1920-1945, revolución y contrarrevolución colonial, así como una serie de artículos y conferencias. Partiendo de la abundante literatura de la cual es autor, las preguntas tienen el objetivo de profundizar algunos aspectos. Ngo Van no sólo ha sufrido la cárcel y la tortura por su militancia práctica sino que ha dedicado su vida a difundir estos hechos tan ricos como desconocidos, levantado alto la memoria de los trotskistas indochinos, manteniendo así la tradición necesaria para todo militante revolucionario. Si bien creemos necesario aclarar que el consejo editorial de Cuadernos no coincide con su caracterización del Vietnam de Ho Chi Minh y con su crítica actual a la estrategia trotskista, queremos expresar nuestro orgullo por poder publicar esta entrevista en nuestras páginas.

1 Luego de la ruptura del frente único, La Lutte participará como grupo trotskista en la Conferencia de fundación de la IV Internacional en 1938, siendo reconocido como su sección oficial.
2 La táctica de impulsar los comités de acción, como organismos pre-soviéticos que permitan el desarrollo de la movilización, la organización independiente del movimiento de masas y el combate contra la colaboración de clases es similar a la impulsada por Trotsky con relación al Frente popular en Francia. Según Trotsky en los Comités de acción, «No se trata de una representación democrática de todas y no importa cuáles masas, sino de una representación revolucionaria de las masas en lucha.» Mientras el Frente Popular intentaba inmovilizar a las masas a favor de la burguesía, los revolucionarios debían unificar la energía revolucionaria de las masas para darle el mayor vigor posible. Los comités de acción eran entonces «...el único medio de quebrar la resistencia anti-revolucionaria de los aparatos de los partidos y de los sindicatos»... «¿Esto significa que los comités de acción son soviets? En ciertas condiciones, los comités de acción pueden convertirse en soviets.» Le mouvement communiste en France, Front populaire et comités d’action, L. Trotsky, Ed. De Minuit, París, 1967.
3 Poco tiempo antes, Japón había terminado de expulsar a la administración francesa en Indochina, con la cual había coexistido durante cinco años.
4 Aproximadamente el 10% de la población (dos millones de personas) murió por hambrunas.
5 Según algunos historiadores, fue en la Conferencia de El Cairo de 1944 que EEUU prometió la Indochina francesa al dirigente nacionalista chino Chiang Kai-shek.
6 Ver Trotsky y los trotskistas en la segunda guerra, P. Broué, Cuadernos N°1.
7 En 1935 se realizó en Macao el primer congreso del PCI, en el que según un informe de Ho Chi Minh al Partido de los Trabajadores de Vietnam de febrero de 1951, se vota una política que «no concordaba con las características del movimiento revolucionario en el mundo y de nuestro país en esa época (dicha política planteaba la distribución de las tierras a los obreros agrícolas; no veía la necesidad de la lucha contra el fascismo ni el peligro de la guerra fascista, etc.)». Este pasaje ilustra la resistencia inicial de los militantes vietnamitas a abandonar la lucha contra el imperialismo francés.
8 En otro pasaje del informe citado anteriormente donde hace referencia al período del gobierno del Frente Popular en Francia, durante el cual La Lutte impulsa el llamado Movimiento del Congreso, Ho Chi Minh critica que «los cuadros pecaban de estrechez de criterio, daban demasiada importancia a la acción legal, se dejaban embriagar por los éxitos parciales y no prestaban cuidado a la consolidación de las organizaciones clandestinas del partido. Este no explicaba claramente su posición sobre la cuestión de la independencia nacional. Ciertos camaradas violando los principios, colaboraban con los trotskistas...» Hemery describe críticas similares por parte del PCF, quien los acusa de no tener una política consecuente de alianza con la burguesía nativa.
9 Frase de Ho Chi Minh, citada por Ngo Van en su artículo El movimiento de la IV Internacional en Indochina, 1940-45.
10 Del ‘46 al ‘54, se desarrolla una larga guerra entre los ejércitos regulares y principalmente una guerra de guerrillas en el campo. La región quedaba dividida en zonas liberadas, las áreas urbanas controladas por las tropas de ocupación y las áreas rurales controladas por la guerrilla. Esto requirió de un gran sacrificio para las masas. El Vietminh recién impulsó una reforma agraria al final de los 8 años transcurridos, lo que desató nuevas fuerzas entre los campesinos incrementando su grado de movilización, fortaleció al ejército guerrillero y fue el motor de la derrota de Francia en Dien Bien Phu. Luego de la entrada del Vietminh a esa ciudad las tropas francesas abandonan Hanoi y se firmaron los acuerdos de Ginebra que declaraban el armisticio y la partición de la Federación Indochina quedando Laos y Camboya como naciones independientes y Vietnam dividida en dos zonas: la República Democrática de Vietnam al norte del paralelo 17 en manos del Vietminh y Vietnam del Sur que permanecía bajo dominio francés. Cabe recordar que durante los ocho años de guerra colonial, los stalinistas franceses dieron un total apoyo a su propia burguesía imperialista, jugando un rol dirigente en el esfuerzo de guerra, política encarnada por el Ministro de Defensa Billoux quien destinaba presupuestos millonarios no sólo contra el pueblo indochino sino también contra la lucha anticolonial argelina.
11 Hasta el momento Trotsky sólo había formulado la teoría de la revolución permanente para Rusia.
12 Prestigio que se adjudicó luego de que las masas rusas derrotaran en 1943 a los nazis en Stalingrado.
13 En Francia esta actividad fue llevada adelante por los exiliados indochinos así como por el Partido Comunista Internacionalista, sección francesa de la IV Internacional.
14 En Francia existían 15.000 trabajadores vietnamitas a los que se utilizaba para los trabajos más peligrosos y eran tratados casi como esclavos.



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