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Presentación revista "Comunismo" (1931-1934)

Alejandro Tresso

 

La Oposición Comunista Española

Es difícil establecer fehacientemente el periodo en que se creó la Oposición de Izquierda en España. Esto se debió a las condiciones extremas que imponía la dictadura de Primo de Rivera y al duro régimen al interior del Partido Comunista. El primer núcleo trotskista español se organizó en el exterior a partir del segundo lustro de la década del ’20, al abrigo del grupo francés. Su principal dirigente fue Henri Lacroix[1], que constituyó los grupos comunistas españoles de Bélgica y Luxemburgo. En un corto plazo entraron en contactos con oposicionistas en territorio español, como con Juan Andrade y Julián Gómez “Gorkin”[2], e iniciaron una campaña de propaganda para hacer suscripciones al primer periódico que publicaría la Oposición española en el exilio, “Contra la corriente”[3].

Oficialmente la Oposición Comunista Española se constituye en Lieja, Bélgica, el 28 de febrero de 1930. Con la caída de la dictadura de Primo de Rivera se abren las condiciones para el retorno de exiliados y, por consiguiente, la posibilidad de desarrollar más profundamente la Oposición en España. Andrés Nin, quien adhirió a las posiciones de la Oposición desde muy temprano, fue secretario de la Internacional Sindical Roja en Moscú y junto a Andrade, los dirigentes más importantes, de un grupo que, aunque pequeño, tenía influencia y prestigio en la vanguardia española.

Con el advenimiento de la República las filas del comunismo español se hallaban divididas. Estaba el Partido Comunista oficial, que seguía inflexiblemente la línea de la IC burocratizada pero tenía muy poco peso; por otro lado la Federación Catalana-Balear de Maurín y, por último, se encontraba la Oposición Comunista Española (OCE), sección española de la Oposición Comunista Internacional.

Siguiendo la línea central de la Oposición Internacional, contra la degeneración de los partidos comunistas y de la III Internacional, la OCE proponía la unificación de todas las filas comunistas en un congreso democrático y donde existiera libertad de crítica.

La OCE analizó desde la óptica de la revolución permanente el proceso abierto en España: la caída de la dictadura y la instauración de la República, remarcando que ambos elementos manifestaron una crisis de dominación burguesa y, por otra parte, como los esfuerzos desesperados para evitar el ataque de las masas a sus intereses de clase. Denunció el carácter reaccionario de la burguesía, y el papel de los agentes burgueses entre los obreros de la socialdemocracia. Levantó la lucha por el frente único obrero y como forma de implementarlo la elección de obreros y campesinos en juntas revolucionarias[4]. Además llamó a la formación de comités de fábricas y a la formación de Alianzas Obreras.

Con el ascenso de Hitler en Alemania y el auge del fascismo en Europa, aparece en el movimiento socialista español un ala izquierda conducida por Largo Caballero que utilizando un discurso revolucionario promete la insurrección y la dictadura del proletariado. Para Trotsky esto reflejó, deformadamente, el giro a la izquierda de las masas en busca de una alternativa revolucionaria que no encontraban en el PSOE ni el anarcosindicalismo. La Oposición Internacional propone a sus sección española el entrismo en las filas del PSOE, UGT y JS. Esto es rechazado por los principales dirigentes de la Oposición española que, encabezados por Nin, aumentan las diferencias que se venían manifestando con la Oposición de Izquierda Internacional. La ruptura definitiva, que significó una ruptura teórica, política y organizativa con el movimiento trotskista, se produce con la unificación de la sección española de la OI con el Bloque Obrero y Campesino constituyendo el POUM a fines de 1935.

Revista Comunismo

 

Durante la II Conferencia de la Oposición Comunista Española[5], desarrollada en junio de 1931, se aprueba la publicación de un órgano teórico y político. Éste llevaría el nombre de revista Comunismo. Su publicación había empezado poco antes de la conferencia. El 15 de mayo de 1931 (sólo un mes después de la caída de la monarquía) sale su primer número con saludos de Trotsky y Rosmer, felicitando y destacando la iniciativa en esta etapa revolucionaria, remarcando “…la avidez teórica de las clases históricamente progresivas…”[6], señalando la necesidad de difundir la teoría marxista, ya que ésta es la única que puede dar una respuesta a los problemas planteados a los trabajadores españoles y que sólo “…la Oposición de izquierda es capaz actualmente de dar a los obreros españoles una interpretación auténticamente marxista de las condiciones de la revolución, de sus fuerzas motrices, de sus expectativas, de sus fines…”[7]. Desde la fundación de Comunismo, única de su tipo existente en el Estado Español, la influencia de los trotskistas españoles se empezó a sentir. Junto con la II Conferencia fueron “la plataforma de lanzamiento para el desarrollo de la nueva organización obrera, que, de manera progresiva, a partir de ese momento, se fue organizando en Federaciones Regionales y Comités Locales en diferentes partes del Estado Español”.[8]

La revista Comunismo difundió los análisis del proceso revolucionario abierto en España, marcando sus avances y retrocesos. Advirtió al proletariado contra el peligro del fascismo, planteando la política de frente único para cerrarle el paso y avanzar hacia la revolución socialista. Se analizó la situación política internacional, en especial el ascenso del fascismo en Alemania, Austria y Francia. Estos son sólo algunos de los temas desarrollados por la revista Comunismo. Esto queda reflejado en el articulo “Nuestros propósitos”[9], que en algunos de sus fragmentos plantea: “¿Cuáles son sus propósitos, qué fin persigue la Oposición Comunista Española y su órgano Comunismo (…) La Oposición Comunista de Izquierda Internacional, que cuenta en su seno con los verdaderos artífices de la Revolución Rusa, lucha por evitar que los dirigentes de la IC, los burócratas que preconizan tan bastardas ideas cual lo es la incluida en el programa de la internacional defendiendo la posibilidad de edificar el “socialismo en un solo país” (desmintiendo así la concepción marxista-leninista sobre el carácter internacional de la sociedad socialista), continúen conduciendo el ejército del proletariado mundial por el camino de los fracasos y errores tan enormes y funestos para las masas obreras (...) La Oposición Comunista Internacional, batalla por evitar que las conquistas que Octubre Rojo puso en manos del proletariado mundial, la dictadura del proletariado, sean absorbidas por la amenaza incesante y latente de un Thermidor de la revolución rusa (…) En el aspecto nacional, la Oposición Comunista Española luchará: por la reorganización del PCE; por el restablecimiento de la democracia comunista en el interior del partido; por la reintegración al mismo de todos los camaradas excluidos por motivos de opinión; por la aplicación de una táctica sindical verdaderamente comunista; por liquidar el aventurerismo, la irresponsabilidad, el despilfarro y la inmoralidad; por restablecer la armonía entre todos los camaradas; por documentar, orientar y educarnos todos, sobre todos los aspectos político-sindical-económicos (…) Lucharemos contra la escisión de nuestra organización; defenderemos la unidad del partido contra las exclusiones que los burócratas, sin contar con la base, pronuncien contra los mejores camaradas (…) La OCE no es otro partido más. Es la fracción más pura y consciente, unida para salvar nuestras organizaciones del caos a que ha sido conducida. He ahí, en términos sintéticos, expuestos nuestros propósitos. Cuando nuestra obra esté terminada, nuestros fines logrados, Comunismo cesará su publicación y la Oposición Comunista Española no tendrá razón de existir.”

 

Luego del levantamiento de Asturias de 1934, el gobierno republicano lleva adelante una violenta represión, esto obliga a suspender la publicación de “Comunismo” cuyo número 38 de septiembre de 1934 es el último. Con la unificación entre el Bloque Obrero y Campesino y la Izquierda Comunista Española, que lleva a la ruptura de la ICE de las posiciones sostenidas por Trotsky, la revista “Comunismo” nunca volvió a ser publicada.

Colaboraron en la revista Comunismo los más renombrados dirigentes de la Izquierda Comunista Española como: Henri Lacroix, Andrés Nin, L. Fersen[10], Juan Andrade, Esteban Bilbao, Molins y Fanega, así como dirigentes de la Oposición Internacional: Trotsky, A. Leonetti, V. Serge, George Vereeken, P. Naville, Max Shachtman, etc.

En esta compilación encontraremos varias editoriales de la revista “Comunismo” que reflejan un análisis político de la situación española e internacional. También hallaremos los distintos documentos presentados para la II Conferencia de la Oposición Comunista de España realizada en 1931 y los propuestos para la III Conferencia de la Oposición Comunista de España (I de la Izquierda Comunista Española) y por último una serie de artículos publicados a lo largo del periodo 1931-1934.

Para un estudio más profundo se recomienda “Escritos sobre España” de León Trotsky, en la sección Clásicos, y los artículos sobre el tema que se encuentra en el boletín “A 70 años del aniversario de la IV Internacional. Historia de la Oposición de Izquierda y la IV Internacional (1923-1940)”.

Señalamos, también, que en la hemeroteca del CEIP se encuentran varios números originales de la revista Comunismo que datan de los años 1932 a 1934. Estos ejemplares se encuentran para su consulta.

Todos los artículos digitalizados fueron cedidos por el Grupo Germinal al CEIP “León Trotsky” para su publicación.



[1] Seudónimo de Francisco García Lavid, uno de los primeros dirigentes de la Oposición de Izquierda española. Fue expulsado por "malversación de fondos" en 1933 y entró al Partido Socialista: en 1939, cuando descubrieron que había pertenecido a la Oposición de Izquierda, los stalinistas lo asesinaron.
[2] J. G. Gorkin fue expulsado del PC por publicar en Madrid La Revolución Desfigurada de León Trotsky, por medio de la editorial Cénit, fundada en 1928 por Juan Andrade.
[3] Pelai Pagés, El movimiento trotskista en España (1930-1935), Ediciones Península, 1977, Barcelona, p. 40.
[4] Esta formulación fue creada por Trotsky, siguiendo la tradición española. Era el equivalente a los soviets rusos.
[5] Cuyas tesis forman parte de esta compilación.
[6] “A la redacción de la revista Comunismo”, L. Trotsky, carta publicada en el primer número de la revista Comunismo. Publicada en este boletín.
[7] Ibidem
[8] Pelai Pagés, op. cit., p. 70.
[9] Revista Comunismo, n.º 1, mayo de 1931. Publicada en este boletín.
[10] Seudónimo de Luis Fernández Sendón.



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