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La fuerza de un pequeño grupo[1]

 

 

2 de octubre de 1933

 

 

 

Sección británica

Bolcheviques leninistas

 

Estimados camaradas:

 

Recibí la copia de la carta de ustedes del 5 de septiembre y me permito expresar unas cuantas conside­raciones adicionales respecto a la cuestión de la entrada al ILP.

1. No exageramos la importancia del ILP. En política, como en el mundo de la física, todo es relativo. En comparación con el pequeño grupo de ustedes, el ILP es una gran organización. La reducida fuerza de uste­des es insuficiente para mover al Partido Laborista, pero puede tener gran efecto sobre el ILP.

Me parece que tienden a considerar al ILP desde la perspectiva del partido leninista, es decir, a exagerar la cantidad de sus elementos pequeñoburgueses y minimizar la de sus elementos proletarios. Pero aún si calculáramos que los obreros constituyen sólo el diez por ciento (una evidente subestimación, ya que ustedes ignoran [palabras ilegibles]),[2] tendríamos mil obreros con mentalidad revolucionaria, y en realidad muchos más.

3. El salto de mil a diez mil es mucho más que el salto de cuarenta a mil.

4. Ustedes hablan de las ventajas de influir sobre el ILP desde afuera. Tomados en una amplia perspectiva histórica, los argumentos de ustedes son indiscutibles, pero hay circunstancias únicas, excepcionales, que tenemos que saber aprovechar haciendo uso de medios también excepcionales. Los obreros revolucionarios del ILP todavía se aferran a su partido. De ninguna manera les puede llamar la atención la perspectiva de unirse a un grupo de cuarenta, cuyos principios apenas conocen. Si en el transcurso del próximo año se desilusionaran del ILP no irían hacia ustedes sino hacia los stalinistas, que les romperían la cabeza.

Si ustedes entran al partido para trabajar por su transformación bolchevique (es decir, la de su núcleo revolucionario), esos trabajadores los considerarán como sus compañeros, sus camaradas, no como adver­sarios que quieren romper el partido desde afuera.

5. Si se tratara de un partido formado, homogéneo, con un aparato estable, entrar no sólo sería inútil sino también fatal. Pero la situación del ILP es totalmente distinta. Su aparato no es homogéneo y, en consecuen­cia, permite una gran libertad a las distintas corrientes. La base revolucionaria del partido busca ansiosamente una salida. A los ojos de los trabajadores, como grupo independiente ustedes no son más que débiles competi­dores de los stalinistas. Dentro del partido pueden tener mucho más éxito en aislar a los obreros del stalinismo.

6. Creo (es mi opinión personal) que incluso si dejan de publicar el periódico podrán utilizar con venta­ja la prensa del ILP, The New Leader y el boletín de discusión. The Militant norteamericano y el Boletín Internacional pueden ser un buen complemento de su trabajo.

7. ¿Deben entrar al ILP todos los miembros del grupo? Este es un problema puramente práctico (si los compañeros que trabajan dentro del Partido Comunista de Gran Bretaña tienen un amplio campo de actividad pueden quedarse más tiempo, aunque personalmente creo que, en las condiciones actuales, su trabajo sería mucho más útil en el ILP).

8. Es una cuestión puramente formal si van a entrar al ILP como fracción o individualmente. Por supuesto, serán en esencia una fracción que se somete a la disci­plina común. Antes de entrar al ILP harán una declara­ción pública: "Nuestras posiciones son conocidas. Nos basamos en los principios del bolchevismo leninismo y nos constituimos como parte de la Oposición de Izquier­da Internacional. Consideramos sus ideas el único fun­damento sobre el que se puede construir la nueva inter­nacional. Entramos al ILP para convencer a los miem­bros de ese partido, en el trabajo cotidiano, de la corrección de nuestras ideas y de la necesidad de que el ILP se una a los iniciadores de la nueva inter­nacional."

¿Cómo podría disminuir el prestigio del grupo una declaración semejante? No lo veo claro.

Por supuesto, el Secretariado Internacional no pretendió, ni puede hacerlo, obligarlos a ustedes, con una simple orden, a entrar en el ILP. Si ustedes mismos no están convencidos de la utilidad de ese paso, de na­da servirá que entren.[3] Es una medida de excepcional responsabilidad; hay que calibrarla y considerarla bien.

El objetivo de esta carta, así como el de las próximas, es ayudarlos en la discusión.

 

Con saludos fraternales,

 

L. Trotsky



[1] La fuerza de un pequeño grupo. Boletín Interno, sección británica de la Oposición de Izquierda Internacional, N° 15-16, 24 de octubre de 1933.

[2] Las palabras ilegibles podrían ser "a los jóvenes trabajadores"

[3] La mayoría de la sección británica votó en contra del entrismo al ILP. Sin embargo, una minoría entró.



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