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Prefacio

 

 

 

Esta colección de folletos, artículos, cartas y dis­cusiones abarca desde septiem­bre de 1938 hasta su asesinato en agosto de 1940 por un agente stalinista.

 

El problema central de la política mundial de 1938 a 1939 fue la preparación de la Segunda Guerra Mun­dial. Con el acuerdo de los gobiernos británico y francés, expresado en la conferencia de Munich, en setiembre de 1938, Hitler y Mussolini se dividieron Checoslovaquia. En marzo de 1939 los fascistas dirigidos por Franco completaron su triunfo en la Guerra Civil española, las tropas de Hitler ocuparon Checoslo­vaquia y los stalinistas señalaron en un congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética su intención de buscar un acercamiento a los imperialistas ale­manes.

 

Aquí se incluyen los análisis de Trotsky sobre la crisis de Munich, que tanto esclarecen el carácter de la guerra inminente; su previsión del pacto Stalin-Hitler (que se firmó en agosto de 1939) y sus criticas a las posiciones que asumieron las distintas tendencias reformistas, centristas y ultraizquierdistas del movi­miento obrero internacional con respecto a la guerra. (Sus escritos sobre la Guerra Civil española se publi­caron en La Revolución Española [1931-1939])

 

Dos semanas antes de que fueran escritos los traba­jos con que se inicia este libro, en una conferencia internacional en París, los camaradas de Trotsky fundaron la Cuarta Internacional, el partido mundial de la revolución socialista. Fue la culminación de un largo proceso de lucha política. De 1923 a 1933 Trotsky luchó por reformar la Internacional Comunista, barrer de ella al stalinismo y hacerle retomar un curso leni­nista. Recién después de la capitulación de los stalinis­tas ante el fascismo en Alemania, Trotsky y sus colabo­radores emprendieron la formación de una nueva internacional. Como lo atestiguan varios artículos de este libro, pese a su gran debilidad numérica y al aislamiento político de la Cuarta Internacional en 1938, Trotsky no tenía dudas sobre su gran futuro histórico. Pero también sabía que estaba trabada por problemas internos y contradicciones muy crÍticas y que su obligación era ayudar a resolverlos.

La colaboración de Trotsky con la Cuarta Interna­cional y sus secciones fue más que nada política. Como ejemplos presentamos aquí su respuesta de marzo de 1939 a un grupo de bolcheviques leninistas pales­tinos que pretendían revisar la política antibélica de la Cuarta Internacional, y su propuesta, elevada por primera vez en abril de 1939, de que la Internacional levante la consigna de una Ucrania soviética indepen­diente.

 

Las maniobras diplomáticas de último momento que concluyeron en agosto con la firma del pacto Stalin-Hi­tler. Este pacto, que le dejó a Hitler las manos libres para invadir Polonia, provocó consternación entre los políticos aliados, aunque Trotsky lo había predicho hacía ya mu­cho tiempo. Sus análisis de las primeras etapas de la guerra - cuando Stalin, con la aprobación de Hitler, se apoderó de parte de Polonia oriental, para verse luego envuelto en un embarazoso conflicto con Finlandia- superaron por su claridad y precisión a los de cualquier comentarista de la época. Trotsky también predijo que los Estados Unidos dejarían de lado su “neutralidad” entrarían en la guerra poniéndose de parte de los aliados y se transformarían en la mayor potencia militar de la historia.

Los escritos públicos de Trotsky sobre la guerra, hasta el avance alemán de la primavera de 1940 y la caída de Francia, tenían fundamentalmente el objetivo de ayudar a la Cuarta Internacional a orientarse correctamente en esas difíciles primeras etapas del conflicto y armarse políticamente para intervenir con más efectividad cuando se diera la oportunidad; aparecen todos en este libro. Además, Trotsky escribió abundantemente sobre la guerra y los problemas relacionados con ella para los boletines internos de la Cuarta Internacional. Esta, des­pués del pacto Hitler-Stalin, se vio sacudida por una crisis tan profunda sobre problemas fundamentales de princi­pios que se llegó a cuestionar la existencia futura de la Internacional. Estos trabajos internos han sido reunidos, en su mayor parte, en el libro En defensa del marxismo, pero varios aparecen también en el presente libro.

 

Dedicó también mucha atención a los problemas organizativos y tácticos de las secciones nacionales de la Internacional. Lo atestiguan las cartas de Trotsky al Socialist Workers Party [Partido Socialista de los Trabajadores norteamericano] y las actas taquigráficas de las discusiones que sostuvo con sus representantes acerca del periódico partidario, los problemas relativos a la afiliación de la juventud, la necesidad de penetrar en las filas del Partido Comunista Norteamericano, su interés en la crisis de la sección francesa, paralizada entonces por la orientación táctica hacia un partido centrista recientemente formado, sus observaciones sobre los esfuerzos de la Internacional por reconstruir su sección mexicana. Fue también en este período que recopiló los artículos sobre la ruptura de Diego Rivera con la Cuarta Internacional.

 

El principal proyecto literario de Trotsky en esta época era la biografía de Stalin, que quedó incompleta en el momento de su muerte. El presente libro demuestra con cuánta frecuencia interrumpía este estudio histórico para responder a los acontecimientos políticos contemporáneos. Respondió a las falsificacio­nes de la prensa norteamericana y de un senador repu­blicano de Kansas cuando lo acusaron de impulsar la expropiación de los consorcios petroleros extranje­ros por el gobierno mexicano. Puso al descubierto las maquinaciones de los stalinistas mexicanos, que trataban de crear un clima favorable para su deporta­ción o su asesinato. Discutió la estrategia de los revo­lucionarios latinoamericanos y los problemas específicos del movimiento obrero mexicano. Condenó los es­fuerzos de las burocracias sindical y stalinista para arrastrar a los obreros al apoyo de la guerra inminente y discutió la clase de apoyo que los imperialistas “democráticos” pretendían de los pueblos coloniales. En dos discusiones con el escritor indo occidental C.L.R. James encaró el tema de las enseñanzas que ofrecía la historia de la Cuarta Internacional y las conclusiones que extrajo James en el Libro La revolu­ción mundial. Fue muy didáctico al criticar los errores teóricos de un grupo de estudiantes radicales de México y muy duro en su condena a la revisión de la teoría marxista del estado efectuada por Stalin en el congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética.

 

Otro acontecimiento importante del último año de vida de Trotsky fue el intento infructuoso de asesinarlo junto con su familia, que se llevó a cabo el 24 de mayo de 1940. La investigación del caso lo obligó a dejar de lado la biografía de Stalin en la que estaba trabajando para dedicarse a denunciar el rol que jugaron los stalinis­tas en el atentado; en este libro presentamos todos los artículos que publicó sobre el tema en distintos idiomas, incluso su largo estudio “La Comintern y la GPU”, que completó tres días antes de su asesinato.



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