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Stalin versus Stalin[1]

 

 

19 de noviembre de 1938

 

 

 

La mentira está determinada socialmente. Refleja las contradicciones entre los individuos y las clases. Se hace necesaria siempre que hay que ocultar, suavi­zar o pulir una contradicción. Allí donde las contradic­ciones sociales tienen una larga historia la mentira asume un carácter equilibrado, tradicional y respeta­ble. Sin embargo, en una época como la actual, cuando las luchas entre las clases y las naciones se han exacer­bado como nunca, la mentira adquiere un carácter turbulento, tenso y explosivo. Además, ahora la mentira tiene a su disposición la prensa, la radio y el cinematógrafo. En el coro mundial de mentiras el Kremlin no está precisamente a la retaguardia.

Los fascistas, por supuesto, mienten mucho. En Alemania hay un burócrata oficial a cargo de las falsi­ficaciones: Göebbels. El aparato de Mussolini no se queda atrás. Pero las mentiras del fascismo son, por así decirlo, estáticas; de hecho, lindan con la monótona. La razón está en que la política presente de los burócratas fascistas no contradice sus formulaciones abstractas de una manera tan chocante como la brecha siempre creciente entre el programa de la burocracia soviética y su política real. En la URSS surgieron contradicciones sociales de un nuevo tipo ante los ojos de una generación que todavía vive. Una poderosa casta parasitaria se elevó por encima de las masas. Su misma existencia es un desafío a todos los principios en cuyo nombre se hizo la Revolución de Octubre. Por eso esta casta "comunista" se ve obligada a mentir más que cualquier otra clase dominante en la historia de la humanidad.

Las mentiras oficiales de la burocracia soviética cambian año tras año, reflejando las distintas etapas de su encumbramiento. Las sucesivas capas de men­tiras provocaron un caos extraordinario en la ideología oficial. Ayer la burocracia dijo algo distinto que anteayer, y hoy dice algo diferente que ayer. Las biblio­tecas soviéticas se han transformado en terribles focos infecciosos. Les estudiantes, maestros y profesores, al investigar en viejos periódicos y revistas, descubren a cada momento que el mismo dirigente expresó en cortos intervalos opiniones completamente opuestas sobre el mismo tema, no sólo acerca de cuestiones teóricas sino también sobre hechos concretos. En otras palabras, que mintió de acuerdo a las variables necesidades del momento.

Por eso se hace acuciante la necesidad de reacondicionar las mentiras, reconciliar las falsificaciones y codificar los fraudes. Después de mucho trabajo, este año publicaron en Moscú una Historia del Partido Comunista.[2] La editó el Comité Central, o más precisa­mente el mismo Stalin. Esta "historia" no contiene referencias, citas ni documentos; es un producto de la pura inspiración burocrática. Refutar solamente las principales falsificaciones que contiene este libro increíble llevaría varios miles de páginas. Trataremos de dar al lector una idea de la amplitud de la falsifica­ción tomando un solo ejemplo (pero que es el más claro): el problema de la dirección de la Insurrección de Octubre. Desde ya desafiamos a los "amigos de la URSS" a que refuten aunque sea una sola de nuestras citas, o uno de nuestros datos, o una oración de una de nuestras citas, o una sola palabra de una de nuestras oraciones.

¿Quién dirigió la Revolución de Octubre? La nueva "historia" responde esta pregunta de manera comple­tamente categórica: "la dirección central del partido, encabezada por el camarada Stalin, [...] tuvo la direc­ción práctica de toda la insurrección". Es notable, sin embargo, que nadie haya sabido nada de esta dirección central hasta 1924. En ningún lado, ni en los periódi­cos, ni en las memorias, ni en los procedimientos oficiales se encuentra alguna mención de la actividad de la dirección central del partido "encabezada por Stalin". La leyenda de la "dirección central del par­tido" sólo comenzó a fabricarse en 1924, y alcanzó su ubicación definitiva el año pasado, con la creación de una película, Lenin en Octubre.

¿Participó alguien, además de Stalin, en esa dirección? "A los camaradas Voroshilov, Molotov, Dzershinski, Orjonikije, Kirov, Kaganovich, Kuibishev, Frunze, Iaroslavski, y otros[3] -dice la historia- el partido les encargó responsabilidades especiales en la dirección de la insurrección en diferentes áreas." Después agregan a la lista a Zdanov y a... Iezov.[4] Aquí tienen ustedes la lista completa del Estado Mayor de Stalin. No había, lo jura, otros dirigentes. Eso es lo que dice la "historia" de Stalin.

Echemos una mirada a la primera edición de las Obras Escogidas de Lenin, publicadas por el Comité Central del partido todavía en vida de su autor. Sobre el tema de la Insurrección de Octubre, en una nota especial sobre Trotsky, dice lo siguiente: "Después que el soviet de Petrogrado se pasó a los bolcheviques eligió presidente a Trotsky, quien en esta condición organizó y dirigió la insurrección del 25 de octubre". Ni una palabra sobre "la dirección central del partido". Ni una palabra sobre Stalin. Estas líneas se escribieron cuando la historia de la Revolución de Octubre era reciente, cuando lo principales protagonistas todavía vivían, cuando los documentos, las actas y los periódicos estaban al alcance de cualquiera. En vida de Lenin nadie, ni siquiera Stalin, cuestionó nunca esta caracterización de la dirección de la Insurrección de octubre, que se repitió en miles de periódicos regionales, en las colecciones oficiales de documentos, en los manuales escolares de la época.

“Un Comité Militar Revolucionario creado paralelamente al soviet de Petrogrado se transformó en la dirección legal de la insurrección”, dice la “historia”. Solamente se olvida de agregar que Stalin nunca trabajó en Smolni, nunca formó parte del Comité Militar Revolucionario ni de la dirección militar sino que estaba en el consejo de redacción de un periódico y recién apareció en Smolni después de la victoria definitiva de la insurrección.

De la amplia gama de testimonios sobre el problema que nos interesa tomemos únicamente un ejemplo, el más convincente en este caso: el testimonio del mismo Stalin. Cuando el primer aniversario de la revolución él dedicó un editorial del Pravda de Moscú a la Insurrección de Octubre y sus dirigentes. El secreto objetivo del artículo era decirle al partido que la Insurrección de Octubre no sólo había sido dirigida por Trotsky sino también por el Comité Central. Sin embargo, Stalin no podía todavía permitirse una abierta falsificación. He aquí lo que escribió sobre la dirección de la insurrección: “Toda la tarea de organización práctica de la insurrección se llevó a cabo bajo la dirección inmediata del presidente del Soviet de Petrogrado, el camarada Trotsky. Se puede afirmar con certeza que el partido le debe el rápido pasaje de la guarnición al bando del soviet y el éxito del Comité Militar Revolucionario ante todo y especialmente al camarada Trotsky.”. Los camaradas Antonov y Podvoiski[5], fueron los principales auxiliares del camarada Trotsky.” Estas líneas, que reproducimos palabras por palabra, no las escribió Stalin veinte años después de la insurrección sino un año después. Este artículo, específicamente dedicado al tema de la dirección de la insurrección, no se dice una palabra sobre la supuesta dirección central del partido. Por otra parte, habla de una cantidad de personas que desaparecieron completamente de la “historia” oficial.

Recién en 1924, después de la muerte de Lenin, cuando un montón de cosas ya habían pasado al olvido, Stalin declaró por primera vez en vos alta que los historiadores tenían que destruir “la leyenda” (¡) del rol especial jugado por Trotsky en la Insurrección de Octubre”. Pero ¿cómo puede reconciliar Stalin esta nueva versión con su propio artículo de 1918? Es muy simple: prohibiendo que se cite su viejo artículo. Todo intento de referirse a él en la prensa soviética le trajo las más serias consecuencias al infortunado autor. Sin embargo, en las bibliotecas públicas de las capitalistas d Pravda del 7 de noviembre de 1918, que refuta a Stalin y a su escuela de falsificaciones creada por él mismo.

Tengo en mi escritorio docenas, si no centenares, de documentos que desmienten cada una de las falsificaciones de la “historia” stalinista. Pero con esto basta por el momento. Agreguemos que poco antes de su muerte la famosa revolucionaria Rosa Luxemburgo escribió: “Lenin, Trotsky y sus amigos fueron los primeros en dar el ejemplo al proletariado mundial. Siguen siendo los únicos que pueden exclamar, como Hutten, ¡Yo me atreví![6]. No hay falsificadores que puedan cambiar este hecho, por más que dispongan de poderosas emisoras radiales y grandes rotativas.



[1] Stalin versus Stalin. Hoy, 3 de diciembre de 1938. Con autorización de la Biblioteca de la Universidad de Harvard. Traducido del francés [al inglés] para este volumen [de la edición norteamericana] por Michael Baumann.

[2] La Historia del Partido Comunista de la Unión Soviética (Bolchevique) oficial, conocida como "Curso breve", fue editada por una comisión del Comité Central del PCUS.

[3] Kliment Voroshilov (1881-1969): de los primeros partidarios de Stalin miembro del Politburó del PCUS desde 1926, presidente del consejo Militar Revolucionario y comisario del pueblo de defensa. Viajeslav Molotov (n. 1890): viejo bolchevique, director de Pravda antes de la Revolución de Octubre. Electo para el Comité Central del Partido Comunista Ruso en 1920, se alineó junto a Stalin. Desde 1930 a 1941 fue presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo; en 1939 fue nombrado ministro de relaciones exterio­res. Se lo eliminó de la dirección en 1957, cuando se opuso a la campaña de "destaljnización" emprendida por Jruschov. Félix Dzershinski (1877-1926): fundador del Partido Social Demócrata de Polonia y Lituania. En 1906 lo eligieron para el Comité Central bolchevique. Después de la Revolución fue presidente de la Comisión Extraordinaria Panrusa para Combatir la Contra­rrevolución y el Sabotaje (Cheka). Fue también comisario de asuntos internos. G.K. Orjonikije (1886-1937): organizador de la fracción stalinista, estuvo luego a cargo de La industria pesada. Aunque siguió siendo un fiel stalinista, no se dieron a conocer públicamente las circunstancias que rodearon su muerte. Serguei Kirov (1886-1934): desde 1923 fue miembro del Comité Central y desde 1926 secretario del partido en Leningrado. su asesinato señaló el comienzo de las purgas que culminaron en los juicios de Moscú y el exterminio de todo lo que quedaba de la dirección de la Revolución Rusa. Lazar Kaganovich (n. 1893): fue comisario de industria pesada (1935-1939) y miembro del Comité Central desde 1939. Removido de todos sus cargos como "elemento antipartidario" en la década del 50, cuando Jruscbov tomó la dirección de los soviets. Valerian Kuibishev (1888-1935): ocupó una cantidad de cargos antes de llegar, en 1926, a presidente del Consejo Supremo de La Economía Nacional. Aunque era un devoto, stalinista, su muerte fue muy misteriosa. Mijail Frunze (1885-1925): ocupó varios cargos militares impor­tantes durante la Guerra Civil y en 1925 reemplazó a Trotsky como presidente del Consejo Militar Revolucionario de la República. Emelian Iaroslavski (1878-1943): encumbrado stalinista especializado en la campaña contra el trotskismo; estuvo entre los que presentaron cargos contra Trotsky y exigie­ron su expulsión del partido cayó en desgracia en 1932-1933, cuando no pudo mantener el ritmo exigido por Stalin para reescribir la historia soviética.

[4] Andrei Zdanov (1896-1948): aliado de Stalin desde 1923, en 1935 reemplazó al asesinado Kirov como secretario del comité partidario de Leningrado. Desde 1939 fue miembro del Poliburó; murió en circunstancias misteriosas. Nikolai Iezov: sucesor de Iagoda como jefe de La GPU, desapareció después del tercer juicio de Moscú.

[5] Se refiere a Vladimir Antonov-Ovseenko (1884-1938), que jugó un rol prominente en la Revolución de Octubre, participando en la toma del Palacio de Invierno. Estuvo en la Oposición de Izquierda desde 1923 hasta 1927, en 1928 se retractó. Durante la Guerra Civil Española fue cónsul general de Rusia en Barcelona; lo hicieron chivo emisario de la derrota de la política stalinista en España y desapareció. Nikolai Podvoiski (1880-1948): fue presidente del Comité Militar Revolucionario de Petrogrado durante la Revolución de Octubre; posteriormente trabajó en el Comisariado de Guerra.

[6] Ulrich von Hutten (1488-1523): humanista y poeta alemán, fue un teórico de los elementos de la nobleza que querían reformar el imperio eliminando a los príncipes y secularizando la propiedad de la iglesia.



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