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Un gran avance[1]

La unificación de la oposición de Izquierda

 

 

Abril de 1930

 

 

 

El 6 de abril tuvo lugar en París la conferencia pre­liminar de la Oposición de Izquierda Internacional. Estuvieron representadas las siguientes organizaciones:

Liga Comunista de Francia, Liga Comunista de Estados Unidos, Oposición Unificada de Alemania, Grupo de Oposición del Partido Comunista de Bélgica, Oposición española, Oposición de Izquierda de Checoslovaquia, Oposición Comunista de Hungría y el Grupo Oposición Judía de Francia. La Oposición de Izquierda del Parti­do Comunista ruso, que no pudo enviar una delegación por razones policiales, envió una carta de adhesión a la conferencia. Dos grupos austríacos hicieron lo mismo. Los grupos de Oposición de China, México y Argentina no participaron en la conferencia por razones de dis­tancia. Pero las tres organizaciones comparten plena­mente la posición de la Izquierda Comunista Internacio­nal y en una serie de cartas subrayaron la necesidad de la unificación internacional. Su adhesión a las resolu­ciones de la conferencia no deja lugar a dudas.

Los delegados a la conferencia presentaron infor­mes detallados sobre la situación de la Oposición en sus respectivos países. La situación de conjunto puede ca­racterizarse sintéticamente de la siguiente manera: el año pasado se produjo un indudable reanimarniento de la Oposición. El proceso comenzó con la clarificación y el afinamiento de los fundamentos principistas y con la separación de elementos extraños a la Oposición Leni­nista, que se habían vinculado a la misma por casuali­dad. El reagrupamiento de fuerzas que se produjo a partir de esa lucha facilitó inmediatamente el trabajo de la Oposición y llevó a la creación de publicaciones com­bativas y a la formación de organizaciones.

En Francia existe desde hace seis meses un periódi­co semanal de aparición regular, la Verité, que en cier­ta medida se ha convertido en el eje no sólo de la Oposi­ción francesa sino también internacional, sobre todo de los “latinos" (italianos y españoles e incluso sudameri­canos de habla hispana). También se está publicando en Francia desde enero una seria publicación mensual de la Oposición, La Lutte de Classes[2] que, con el apoyo de fuerzas marxistas de otros países, tiene la perspectiva de convertirse en una de las mejores publicaciones en su género. En Alemania, después de la ruptura de la Leninbund, se ha logrado la unificación de todos los grupos que simpatizan con la oposición rusa, a saber: la ex oposición de la Leninbund, dos grupos de la Oposición Wedding y la organización de Oposición Pfalz ­(Palatinado). La Oposición Unificada, que tiene un diputado en el Landstag prusiano, ha comenzado a publicar su propio periódico, Der Kommunist, cuyo primer número apareció en abril. El periódico es quincenal pero existen buenos motivos para pensar que pronto se convertirá en semanal. La Liga de Estados Unidos edita un excelente semanario y ahora comienza a publicar fo­lletos. En Austria aparecen dos periódicos mensuales (todavía no se ha logrado la unificación de la Oposición de Izquierda de Austria). La organización checoslovaca ha comenzado a publicar su periódico. En la Argentina ha aparecido el primer número del periódico en español La Verdad. El grupo de los bordiguistas italianos en el exilio publica un órgano quincenal, Prometeo. Con relación a la Oposición de Izquierda Internacional los bordiguistas siguen siendo un grupo simpatizante. La última ruptura en el Partido oficial italiano mostró que la Oposición de Izquierda comunista posee allí gran cantidad de partidarios; su unificación organizativa se producirá en un futuro inmediato. Un grupo de obreros judíos de París publican el periódico de oposición Klorkeit (Claridad). La Oposición china publica un periódico mimeografiado (ilegal) y folletos, y edita le­galmente trabajos de la Oposición Internacional, en particular una serie de folletos del camarada Trotsky.

La Oposición de Izquierda no tiene todavía el carác­ter de un movimiento de masas. Su trabajo no ha salido aún de la etapa de preparación. Su diferenciación de los compañeros de ruta fortuitos, que distorsionaron las ideas de la Oposición y retardaron su crecimiento, in­sumió mucho tiempo, pero fue a la vez una premisa de gran importancia para la unificación de la Oposición y su transición al trabajo propagandístico y agitativo a más amplia escala. Gracias a ello surgió la necesidad y la posibilidad de la estrecha unificación internacional de todas las organizaciones de la Oposición de Iz­quierda.

Así como la formación de fracciones nacionales de la Oposición no ha llevado a la creación de nuevos partidos, la unificación de las secciones nacionales no es parte de un proceso tendiente a la creación de una cuar­ta internacional. La Oposición de Izquierda se considera una fracción del comunismo internacional y actúa como tal. La ruptura actual no existiría si el aparato de la Comintern no dependiera totalmente de la dirección de Stalin, que se guía sobre todo por los intereses de la burocracia centrista y se ha comprometido teórica y políticamente. El criminal trabajo del aparato dejó a la Oposición fuera del marco formal de la Internacional Comunista. Pero la Oposición se siente indisolublemen­te ligada a los pocos cientos de miles de revolucionarios que permanecen en la estructura formal de la Comin­tern. El objetivo de la Oposición es dar nueva vida a la Internacional Comunista sobre la base de los principios leninistas.

Como ya hemos dicho, la conferencia de abril tuvo un carácter preparatorio. Eligió un Secretariado Internacional[3] encargado de publicar un boletín internacional y preparar la convocatoria a una conferencia plenaria.

El Secretariado está integrado por un representante ruso, un alemán y un francés, con la perspectiva de agregar un representante de la Oposición belga. La obligación de poner técnicamente en práctica las deci­siones ha recaído sobre la Liga Comunista de Francia.

El Boletín Internacional será probablemente bi­mensual y, además de publicar documentos, resoluciones y toda clase de informes sobre el trabajo de las dis­tintas secciones nacionales, servirá para la discusión internacional y la elaboración del programa internacional de la conferencia próxima. El boletín se publicará principalmente en francés; los artículos y documentos más importantes también aparecerán en alemán; los artículos y documentos de mayor interés para los países anglosajones se publicarán en inglés. La Primera edición del boletín aparecerá aproximadamente en la misma época que esta edición del Biulleten ruso.

La conferencia resolvió enviar el siguiente saludo:

“La primera reunión internacional de la Oposición de Izquierda comunista, celebrada en París el 6 de abril con la presencia de delegados alemanes, norteamericanos, belgas, españoles, franceses, húngaros, italianos y checoslovacos, envía sus saludos cordiales y expresa su más cálida solidaridad a los camaradas bolcheviques arrestados y exiliados y a su dirigente exiliado L.D. Trotsky.”

En la conferencia prevaleció una atmósfera de unanimidad total, confianza en el programa y disposición para la lucha. No dudamos que el futuro próximo mostrará resultados claros e incontrovertibles del gran trabajo de preparación realizado a lo largo del año pasado.



[1] Un gran avance. Biulleten Opozitsi, Nº 11, mayo de 1930. Traducido del ruso [al inglés] para este volumen [de la edición norteamericana] por Iain Fraser. Sin firma. En los primeros meses de 1930, los periódicos de la Oposición en Francia, Estado Unidos y Rusia insistieron en la necesidad de establecer una colaboración más estrecha entre los distintos grupos. Los tres grupos convocaron a una reunión, a celebrarse en París, para fundar la oposición de Izquierda Internacional. Los delegados que asistieron fueron: de Francia Alfred Rosmer y Pierre Naville; de Alemania, Oskar Seipold; de Bélgica, A. Hennaut por el comité ejecutivo de la Oposición belga y León Lesoil por la Federación de Charleroil; de España, Julián Gorkin; de Checoslovaquia asistió Jan Frankel en representación del grupo Lenorovich; de Hungría, Szilvassy; de Estados Unidos, Max Schachtman; por el grupo judío francés, J. Obin (que más adelante adoptó el seudónimo de M. Mill). Las oposiciones rusa, china, austríaca, mexicana, argentina y griega, y un grupo estudiantil checoslovaco no pudieron enviar representantes, pero refrendaron posteriormente las resoluciones de la reunión. El artículo sin firma de Trotsky considera este encuentro como una conferencia preliminar; el número del 3 de mayo de 1930 de The Militant, lo llama “conferencia internacional”. Los propios delegados, en un telegrama enviado a Trotsky, lo llamaron “la primera reunión internacional de la Oposición de Izquierda”. Uno de los objetivos de la reunión era comenzar los preparativos para una conferencia internacional plenaria, que actuará en base a resoluciones difundidas y discutidas de antemano, pero la Oposición de Izquierda Internacional no celebró ese tipo de conferencias hasta 1933; en esa ocasión se la llamó preconferencia. (Ver Escritos 1932-33).

[2] La Lutte de Classes se publica desde hace dos años, con el formato de un pequeño cuaderno. Pero el periódico no poseía una orientación ideológica definida y se encontraba en un período de definición. Sólo este año adquirió formato propio, bastante más grande. [nota de León Trotsky]

[3] El Secretariado Internacional provisional  estaba integrado por Rosmer (y Naville en calidad de colaborador suyo), Kurt Landau de Alemania y León Sedov, el hijo de Trotsky, en representación de la Oposición rusa (no pudo viajar de Turquía a Francia, sede del Secretariado). Aunque las tareas de este organismo eran relativamente livianas, pasó bastante tiempo antes de que empezara a funcionar, siquiera al mínimo nivel. Rosmer rompería con la Oposición en noviembre de 1930 y Landau algunos meses después, pero desde el comienzo Trotsky se sintió sumamente decepcionado por la forma en que funcionaba el Secretariado. En su libro Trotsky Vivant, publicado en 1958, Naville relata que, ante las distintas explicaciones que le dio a Trotsky para justificar las demoras, este le respondió en tono sarcástico el 13 de abril de 1930: “El camarada Naville me ha informado que ‘debido a la semideserción de los italianos y los belgas’ no se aprobó ningún manifiesto, no se nombró un Buró. Ahora bien, si no me equivoco, nosotros terminamos de llevar a cabo la deserción a medias perpetrada por ‘otros’”.



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